Para J. Buzek es primordial hacer la vida parlamentaria más atrayente: « los debates en el hemiciclo son el resultado de seis meses de trabajo en comisiones; es este trabajo, rico en debates, el que va a haber que hacer accesible a los ciudadanos europeos”.

En el momento de responder a las preguntas de los periodistas, Jerzy Buzek insistió en la importancia del Tratado de Lisboa. Para el presidente recién elegido, se trata de una herramienta esencial de la que se debe dotar Europa. Sin esta herramienta, la Unión Europea tendrá dificultades para cumplir las expectativas de los ciudadanos y hacer frente a los desafíos mundiales (crisis demográfica, cambio climático, relaciones con los países vecinos…)

Preguntado por el tema de la ampliación, Buzek ha recordado que este proceso estaba en la base de la construcción de la Unión Europea: “los países vecinos llaman a la puerta de la UE, es señal de su éxito”. Es, entonces, más favorable a futuras ampliaciones con la condición siempre de respetar los criterios de Copenhague. Originario de Polonia (un país que ha tardado 15 años en cumplir los criterios de adhesión), tiene conocimiento de causa al respecto por lo que ha podido abordar la cuestión y lanzar un mensaje de ánimo para los países candidatos a la integración.

A propósito de la sede del Europarlamento, el nuevo presidente se ha mostrado prudente y se ha mantenido en su papel. Ha recordado que la organización de la Unión Europea implica una división de competencias y un reparto de responsabilidades entre las instituciones: « la decisión de la sede del Parlamento vuelve al Consejo Europeo, me gustaría, por respeto al derecho que estemos aquí para esta cuestión. »